Sónar 2026: una nueva etapa donde las visuales volvieron a marcar el ritmo

Sónar 2026 no ha sido una edición cualquiera. Ha supuesto el comienzo de una nueva etapa para el festival, marcada por una nueva dirección, una profunda reorganización interna y un formato completamente renovado.

Después de un 2025 especialmente delicado por la polémica en torno al fondo KKR, la edición de este año llegaba rodeada de incertidumbre. Sin embargo, el festival ha demostrado que sigue mirando hacia delante. Bajo la dirección del nuevo CEO, François Jozic, y con el trabajo conjunto de los equipos de Sónar y Brunch Electronik, el evento ha mantenido su esencia mientras introducía cambios importantes.

El más evidente: desaparece la histórica división entre Sónar de Día y Sónar de Noche. Toda la programación musical se concentró en Fira Gran Via, con seis escenarios —dos más que en la edición anterior—, nuevos recorridos, espacios rediseñados y una experiencia mucho más integrada. Mientras tanto, Sónar+D estrenó sede en la Llotja de Mar, consolidando su apuesta por la creatividad, la tecnología y el futuro de la cultura digital.

Para quienes disfrutamos fijándonos tanto en el escenario como en las pantallas, ha sido una edición especialmente interesante. Grandes producciones, instalaciones inmersivas y algunos de los mejores equipos creativos del panorama internacional han vuelto a demostrar que las visuales ya no acompañan a la música: forman parte del espectáculo.

Daito Manabe: cuando la IA también se convierte en lenguaje visual

Uno de los nombres imprescindibles fue Daito Manabe. El artista japonés presentó un nuevo espectáculo audiovisual desarrollado con herramientas de Google DeepMind. Ver reel de instagram.

Lejos de utilizar la inteligencia artificial como un simple recurso estético, Manabe la integró como parte del propio proceso creativo. Durante el directo, música e imagen evolucionaban juntas, demostrando una vez más por qué sigue siendo una de las grandes referencias mundiales del arte audiovisual.

STOOR: improvisación, hardware y visuales en 360°

Otra de las grandes sorpresas fue STOOR, el proyecto colaborativo impulsado por Speedy J.

Durante más de cinco horas, músicos y artistas visuales compartieron un espacio central rodeados completamente por el público, convirtiendo SonarCar en una enorme instalación inmersiva.

La propuesta visual, proyectada sobre un tótem situado en el centro de la sala, reforzaba esa sensación de inmersión total. Investigando el proyecto hemos podido identificar a varios de los artistas visuales que participan en STOOR, entre ellos Daniel Steenhoff, Danne Hekman y Karl Klomp, además de la colaboración de Acid Thermal en la jornada del sábado (ver reel de instagram). 

La combinación de hardware analógico, improvisación en directo, iluminación minimalista y visuales generativos convirtió a STOOR en una de las experiencias más inmersivas del festival.

Modeselektor: menos es más

En un festival donde abundaban las grandes pantallas, los escenarios monumentales y las producciones más espectaculares, Modeselektor apostó por el camino contrario.

El dúo berlinés ofreció uno de los directos más sólidos del festival con una propuesta minimalista basada en estrobos, abstracción y una puesta en escena muy fiel a la estética de Berlín.

Sónar no acredita oficialmente al equipo visual, aunque todo apunta a que las visuales continúan siendo obra de Pfadfinderei, el estudio responsable desde hace años de la identidad gráfica y audiovisual del grupo.

Una demostración de que no siempre hacen falta miles de capas para construir una experiencia visual memorable.

WhoMadeWho y una de las producciones audiovisuales del año

Si hubo un espectáculo que destacó por su integración entre escenografía, arquitectura y contenido visual, ese fue el de WhoMadeWho.

Detrás del proyecto encontramos algunos de los nombres más interesantes de la escena internacional:

Flora&faunavisions, responsables de la dirección artística, el motion design y todo el sistema visual generativo.
BIG (Bjarke Ingels Group), autores de la gran esfera suspendida que domina el escenario.
EyeMix Studio, encargados de la dirección técnica audiovisual.
Christopher Mulligan, responsable del desarrollo de las animaciones.

Lo más interesante es que las visuales no funcionan como un vídeo proyectado sobre una pantalla. Todo el sistema responde en tiempo real a la música, sincronizando imagen, iluminación y escenografía mediante gráficos generativos e inteligencia artificial.

Sin duda, una de las producciones audiovisuales más completas que han pasado por Sónar en los últimos años.

Mucho más que pantallas

Más allá de los conciertos, Sónar+D volvió a demostrar que la creación audiovisual sigue evolucionando.

En Sónar+D, en Llotja de Mar, pudimos descubrir From0, la instalación interactiva del estudio belga Superbe, una escultura cinética que transforma la voz del visitante en sonido mediante electrónica y software en tiempo real. Una pieza que demuestra cómo el lenguaje, el movimiento y la tecnología pueden convertirse en materia artística. Ver reel de instagram.

Desilence presentó en Pati+D de Sónar+D, los procesos detrás de sus proyectos, abordando tanto las dificultades creativas como las estrategias para resolverlas. En esta edición, la colaboración con fritz-kola cobra forma en “Dins”, una pieza desarrollada específicamente para Sónar dentro de su plataforma cultural fritz-kolab. La obra se materializó en una instalación a medida, donde luz, color y movimiento protagonizaban la pieza.

Otra de las joyas que nos encontramos en Sónar+D fue la instalación Homeostatic Atmosphere de Odd Spaces, una reflexión sobre la relación entre la naturaleza y la tecnología. Ver vídeo. 

También destacó ORGANYSMO, la gran instalación inmersiva de LedPulse, situada en el corazón del recinto de Fira Gran Via y convertida en uno de los puntos de encuentro del festival.

Una edición para mirar más allá del escenario

Sónar 2026 deja claro que el lenguaje visual sigue evolucionando al mismo ritmo que la música electrónica. Cada vez resulta más difícil separar escenografía, iluminación, motion graphics, arte generativo o inteligencia artificial. Todo forma parte de una misma narrativa.

Para quienes trabajamos en el mundo de las visuales, esta edición ha vuelto a convertirse en una enorme fuente de inspiración. Y si algo nos llevamos de estos tres días es que, detrás de cada gran directo, siempre hay un equipo creativo que merece tanto reconocimiento como los artistas que pisan el escenario.